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¿Qué es una buena silla?

SILLA

(Cf Wikipedia)

“En parapente, la silla es el arnés en el que se sienta el piloto. Está conectado a las bandas mediante dos mosquetones. El piloto queda sujeto a la silla mediante cintas".

En realidad, una silla es mucho más que un simple asiento. Es enlace que conecta al piloto con su vela y permite la transmisión de informaciones y el pilotaje. Igual que las botas permiten al esquiador controlar sus esquís, la silla juega un papel muy importante en el pilotaje de la vela. Forma parte de un trío (piloto/silla/vela) que alcanza su equilibrio óptimo cuando esos tres elementos se complementan entre sí.

La vela, al volar en una masa de aire activa, transmite informaciones al piloto a través de la silla. El piloto reacciona a esas informaciones actuando directamente sobre la vela con los frenos, pero también con toda la parte de su cuerpo que está en contacto con la silla. La silla permite por tanto al piloto estar en sintonía con su vela.

La mejor vela del mundo únicamente rendirá si los otros 2 elementos del trío trabajan en armonía con ella.

Partiendo de esta premisa, parece claro que la mejor silla del mundo es:

La que mejor se adapte a ti y a tu vela.

NOTA :

Aquí no hablaremos aquí de detalles de la silla como bolsillos, protección, volumen, etc..., elementos que obviamente tendrás en cuenta en tu elección final, pero que no tienen por qué influir en la adecuación que pueda haber entre la vela y el piloto.

 

Punto Nº 1: La vela

El primer punto a tener en cuenta es tu vela y el tipo de vuelos que piensas hacer. Por lo tanto, deberás conocer bien tu vela y sus prestaciones.

Un piloto que vuele distancia o competición no tendrá las mismas expectativas que un piloto joven que esté empezando a volar en térmica en una zona conocida o que un aficionado al vuelo vivac.

¡No elijas una silla de Hike & Fly para volar en una competición!

Un vela con fama de nerviosa puede necesitar una silla relativamente estable que amortigue un poco los movimientos de la vela. Por el contrario, una silla más inestable permitirá hacer más ágil una vela demasiado amortiguada.

Una vela de altas prestaciones y exigente deberá poder pilotarse de manera eficaz en todo tipo de condición para permitir que el piloto utilice todo su potencial, por lo que deberá tener numerosas posibilidades de ajustes y funcionalidades. Una silla con tabla bajo el asiento es a menudo mucho más precisa que una de perneras separadas. Una silla que tenga buena rigidez permite limitar los movimientos parásitos que se transmiten a la vela y optimizar cada fase del vuelo.

Un principiante deberá dar prioridad a volar con una silla más "simple" que le permita pilotar tranquilo y sin tener que preocuparse de manera inútil por la silla. La silla tendrá la tarea de filtrar el exceso de informaciones que transmite la vela. Sin embargo, debe permitir un pilotaje activo.

Una mini vela se pilota por lo general con una silla de perneras que permite filtrar un poco los numerosos movimientos de este tipo de velas, que son bastante más nerviosas. Con una tabla (que transmite con mayor rapidez), corres el riesgo de que tus gestos de pilotaje se produzcan constantemente a contratiempo.

 

Punto No. 2 : El Piloto

El segundo punto es, por tanto, el piloto. Cada piloto tiene su propia constitución, pues los hay grandes, pequeños, delgados, corpulentos...

Y no todo el mundo tiene el mismo nivel ni los mismos objetivos de vuelo.

Podemos distinguir 3 grandes grupos de pilotos y de prácticas de vuelo:

  • Los principiantes, que realizan en su mayor parte vuelos cortos y sobre una zona determinada.

Necesitan disponer de una campo visual abierto hacia delante y hacia abajo, para encontrar fácilmente las referencias visuales que precisan, así como una geometría de silla que dote a esta de una inercia alta en el eje de alabeo y que permitirá filtrar automáticamente los movimientos de la silla. Elegirán por tanto una silla con tabla y en la que se vuele en posición erguida.

  • Los pilotos que vuelan velas de alto rendimiento y hacen vuelo de distancia y/o competición.

Las informaciones que buscan para optimizar las condiciones de vuelo están en su mayor parte en el cielo (movimientos de la vela, nubes, viento, aves...) y su postura en vuelo será más reclinada. Además, necesitan una silla con una geometría que tenga menos inercia en alabeo y les transmita más información. Los vuelos pueden durar bastantes horas, y el confort se vuelve primordial para poder mantener la forma y la concentración durante todo el tiempo. Para este tipo de pilotos la silla más apropiada será por tanto la carenada y en la que se vuela reclinado.

  • El piloto intermedio, que vuela en térmicas en zonas locales y hace vuelos cada vez más largos.

Este tipo de pilotos se encuentra en los dos anteriores. Está en fase de aprendizaje, en la que sus necesidades de información (visuales y sensoriales) están en evolución. Por lo tanto, su postura en vuelo y la geometría de la silla deberán ir variando para acompañarlo durante su progresión. Podrá pasar por una postura semi reclinada gracias al empleo de un estribo antes de acabar pasando a una silla carenada.

Punto No. 3 : La Silla

El último elemento, derivado de los otros 2: la silla.

Cada piloto tiene su propia morfología y particularidades. A algunas personas les gusta volar reclinadas, mientras otras no lo soportan. Hay quienes pueden mantenerse relajados sean cuales sean las condiciones, mientras que otros se encogen en cuanto la masa de aire comienza a activarse.

Ponerse la silla y colgarse con ella de un pórtico permite conocer los distintos ajustes que pueden hacerse y dejarlos como más o menos se desean. Pero una vez en vuelo las cosas pueden ser diferentes debido al comportamiento de la vela, al estado de forma, a la zona de vuelo, etc. La postura en vuelo puede por tanto verse modificada y habrá que volver a hacer ajustes para dejarla bien.

Nota: es aconsejable durante esta fase de pruebas y ajustes, memorizar los elementos que nos han gustado (o lo contrario) para poder recuperarlos, o no, en posteriores pruebas. Si sabes que prefieres una silla más bien estable (altura de puntos de anclaje/tipo de amortiguación, geometría...), será inútil que quieras probar una silla que tenga fama de inestable.

Como el concepto de confort es subjetivo, no resulta posible afirmar que tal o cual silla sea más o menos cómoda. Además, la noción de confort (o más bien de incomodidad), tan solo puede aparecer tras llevar volando un tiempo más o menos largo. Una prueba en pórtico nunca dura más que unos pocos minutos, por lo que es difícil detectar problemas potenciales.

Una silla que acabe haciendo daño o resultando incómoda puede convertirse en un verdadero problema de seguridad en el aire si debido a ello el piloto no puede pilotar al 100%.

Por eso resulta primordial probar una silla en el aire y en condiciones de vuelo reales.

Lo normal es que a estas alturas ya hayas podido seleccionar varias sillas que puedan ir bien con tu vela y tu tipo de práctica, y en las que te sientas bien incluso tras un vuelo largo.

¡Lo más importante está hecho!

Ahora quedan por comparar los parámetros adicionales:

  • Protección, ¿con o sin? ¿Espuma o airbag?
  • ¿Contenedor de paracaídas? ¿Cuántos? ¿Dónde?
  • ¿Bolsillos? ¿Número de bolsillos? ¿Dónde?
  • ¿Accesorios? ¿Estribo? ¿Carenado de piernas?
Con todos esos datos, ya deberías ser capaz de determinar cuál es la mejor silla para ti.

Ten cuidado en no descuidar los puntos "vela" y "piloto", pues es preferible tener una silla cómoda y adaptada a tu vela aunque pienses que le falta un bolsillo...

Una silla es una inversión a largo plazo y que cambiamos con menos frecuencia que la vela.

CONSEJOS DE PILOTOS...

El primer criterio es el confort. Ya sea una silla en la que se vuele erguido, semi-reclinado o con carenado, debemos encontranos a gusto, sin puntos duros en la espalda, hombreras que se claven o sensación de deslizarse hacia adelante. Está claro que el concepto de "confort" es relativo, y que una silla hiperligera será inevitablemente menos cómoda que una silla carenada de competición, pero si está bien concebida no tiene por qué dejar de ser una buena silla. También debe adaptarse a las necesidades que yo tenga. ligereza en el caso de las sillas/arnés tipo string, aerodinámica en el de una carenada de competición, y belleza, que eso también cuenta. También tiene mucha importancia la estabilidad/amortiguación en alabeo. Pero eso es cuestión de gustos. Hay a quienes gustan los camiones que no se mueven, otros prefieren las sillas hipersensibles en alabeo (pero eso puede acarrear complicaciones en caso de incidencia en vuelo). Algunas son capaces de tener ambas cualidades (como es el caso de la Kanibal Race 2). Lo más importante es que uno mismo esté convencido de que su silla se adecúa a su práctica de vuelo, a sus preferencias en cuanto a pilotaje (estable o no, erguida o reclinada...) y a sus necesidades (competición, vuelo vivac, vuelo local, Hike & Fly). Todo es cuestión de compromiso. ¡Pero sobre todo nos debe gustar! El aspecto también cuenta...
Damián LACAZE

Miembro del Team Kortel de Aventura y Competición

Pienso que una buena silla debe ser para empezar cómoda, sujetarnos bien y tenemos que encontrarnos a gusto en ella para volar horas y horas sin sentir el más mínimo dolor o incomodidad...

Una buena silla debe también ser sencilla de ajustar, intuitiva y que nos inspire confianza sea cual sea el tipo de vuelo, la situación o la práctica (acrobacia, distancia, Hike & Fly...)

Sam AVENNE

Miembro del Team Kortel de Competición

Una buena silla es ante todo aquella que se corresponda con el tipo de vuelo que hagas, pues eso permite optimizar su uso y que sea duradera.

Cumplidas esas premisas, elegiremos una que sea cómoda. Pues ir cómodo en una silla será lo que permita exprimir al máximo las capacidades de tu vela.

Si hay varias sillas que cumplan todos estos puntos, deberemos fijarnos bien en la marca, pues en función de la reputación que tenga cada una podremos encontrar grandes diferencias, sobre todo en cuanto a la durabilidad de la silla, fabricación y tipo de materiales utilizados, así como a la calidad de su servicio postventa, que es un detalle importante.

Rémi BOURDELLE

Miembro del Team Kortel de Competición

¿Una buena silla? Es una silla que se corresponda con el uso que vayas a darle. Así, si le vas a dar usos diversos, te interesará tener diversas sillas, aunque existan compromisos que puedan servir para todo... de aquella manera.

Para volar distancia y competición (con una vela de alargamiento alto): el confort y la aerodinámica, la estabilidad en las transiciones con la posibilidad de inestabilizar la silla en las térmicas y que no sea demasiado pesada para los viajes en avión y para cargarla si se pincha y toca caminar con el equipo a la espalda...

Para el Hike & Fly (con una vela ligera de rendimiento): la primera cualidad será la ligereza, pero sin descuidar el confort, la aerodinámica y la estabilidad. Para el Hike & Fly (con una vela ultraligera): la silla más ligera posible, que sea lo suficientemente cómoda para volar 1 hora...

Stéphane DROUIN

Miembro del Team Kortel de Competición